10 Preguntas antes de crear una página web

Al momento de crear una página web, sea desde 0 o para hacerle una actualización, tenemos que tener en cuenta algunos elementos a revisar y analizar antes de iniciar para evitar desgaste de recursos, desarrollo y tiempo. Sobre el tema en Dispersium encontramos algunas preguntas que debemos hacernos previo al inicio de la creación de la web.

En empresas grandes, con departamento de marketing propio, todo esto suele estar mucho más claro. Pero tanto para PYMEs, como para diseñadores que comienzan proyectos por su cuenta, definir y acotar el proyecto antes de empezar ahorrará tiempo y lo hará más efectivo.

Crear un sitio web es un trabajo de equipo: el equipo de desarrollo aporta su conocimiento técnico y del medio internet, y la empresa aporta su conocimiento del sector, clientes y competencia.

1.- ¿De qué tipo de empresa se trata? ¿Cuáles son los productos o servicios?

Con esta pregunta se sitúa la empresa en un sector, y podemos hacernos una idea de qué tipo de web necesitan según sus productos y servicios. Tendremos claro si necesitamos un ecommerce o una web informativa, y si la competencia va a ser dura o tenemos que posicionarnos a nivel local.

2.- ¿Quiénes son los clientes?

Si la respuesta es “todo el mundo”, lo sentimos pero no vale, hay que repetir. No hay un producto o servicio que valga para todo el mundo. Esto es un error común en las PYMEs. Puede reconducirse preguntando ¿Quiénes no serían nunca vuestros clientes? De este modo, podemos empezar a acotar a nuestro “cliente ideal”.

Hay que acotar al cliente objetivo para conocer detalles que influirán sobre el diseño: Características socio-demográficas, nivel de uso de la tecnología, entorno de uso de nuestra web (no es lo mismo navegar desde un pc en casa que en la calle con el móvil), etc. Si el cliente no está bien definido o hay productos para varias tipologías diferentes, hay que decidir cómo abordarlo, tanto desde el diseño de la web como desde los contenidos.

3.- ¿Existe ya un sitio web de la empresa? ¿Algún otro tipo de presencia online (Redes sociales, perfiles en directorios, etc)?

Una versión anterior del sitio web puede ser de gran ayuda para detectar errores y áreas de mejora. Y es necesario conocer dónde figura ya el proyecto en internet, porque puede que haya que actualizar información o enlaces.

4.- ¿Quién es la competencia?

Es posible que unas pocas búsquedas en Google nos aclaren bastante acerca de quién es la competencia. Pero habitualmente la empresa la tiene bastante bien localizada. Si se trata de un negocio de ámbito local, es sin duda la empresa quien debe ayudar a localizar a los competidores.

De ellos podemos extraer gran cantidad de información útil: Qué tráfico tienen, quién los enlaza, cuáles son sus partners, cómo organizan la información… Además, necesitamos conocer sus propuestas de valor para poder elaborar una que se diferencie del resto.

5.- ¿Quiénes son los stakeholders?

Un stakeholder es, según R. E. Freeman (creador del término): “Quienes pueden afectar o son afectados por las actividades de una empresa”. Es decir socios, colaboradores, distribuidores, clientes, etc. El desarrollo puede implicar colaboración con ellos, o herramientas específicas para sus necesidades relacionadas con la empresa.

6.- ¿En qué se diferencia la empresa/proyecto?

Una de las frases más conocidas de Guy Kawasaki es “al final, o eres diferente, o eres barato“. Meterte en una guerra de precios normalmente te pondrá frente a las empresas más grandes: son ellas las que tienen más medios para abaratar costes.

Pero una empresa más pequeña puede competir si ofrece un producto o servicio único, diferente, o con una atención al cliente exquisita. Muchos consumidores están dispuestos a pagar más por estas diferencias.

En internet, donde la mayoría de proyectos son “invisibles” porque no aparecen en buscadores, es prioritario diferenciarse y mostrarse como únicos. Es más rentable dominar un nicho pequeño que ser uno más en un nicho enorme.

7.- ¿Por qué cambiar o crear el sitio web ahora?

Esta pregunta permite conocer qué es lo que ha cambiado, qué ha ocurrido para abordar el proyecto en este momento. Nos puede dar valiosas pistas sobre la competencia o sobre procesos que no funcionan correctamente.

8.- ¿Qué es lo mejor y lo peor de la web actual?

Nos ayudará a identificar qué mantener y qué cambiar. Al compararlo con la competencia, nos puede dar ideas de mejora, y ayudarnos a ver qué está haciendo mal la competencia y podemos utilizar en nuestro provecho.

Ej: Si la inversión de nuestra competencia en Adwords es imbatible, quizá nos interese potenciar el SEO (posicionamiento orgánico). Mucha gente que ignora los anuncios.

9.- ¿Qué tiene la competencia que queramos tener nosotros?

Lo que la competencia hace mal nos puede dar ideas para mejorar, pero también pueden estar haciendo cosas bien que nos interese replicar.

Ej: con una aplicación de cálculo de presupuestos automatizada, podemos ganar tiempo y clientes a la vez. Si nuestra competencia ya la tiene, puede resultar de gran ayuda para elaborar la especificación de la nuestra (definir cómo debe funcionar).

10.- Estadísticas

Se trata de conocer dos cosas: Qué datos se manejan para medir el desempeño de la web, y cómo se están llevando a cabo estas mediciones. Interesa saberlo para establecer si habrá cambios en lo que se mide o la forma de hacer estas mediciones (También puede interesar algún software específico para determinadas mediciones).

Fuente: Dispersium

Redes sociales, un canal efectivo para el autocuidado de salud

Las redes sociales son uno de los canales más utilizados por el sector del autocuidado de la salud, según un estudio

La Asociación para el Autocuidado de la Salud (ANEFP) ha dado a conocer los datos de su III Índice de Digitalización, realizado a través de su Comité de Nuevas Tecnologías (NUTECOM), de los que se ha desprendido que los canales más utilizados por las compañías del sector del autocuidado de la salud son las webs corporativas y las redes sociales.    Este índice, en el que han participado 35 compañías, tiene el objetivo de conocer la evolución, en el ámbito de la digitalización, de las compañías que fabrican y comercializan medicamentos y productos para el autocuidado de la salud, así como el uso que realizan de las distintas herramientas y redes sociales.

Las redes sociales son uno de los canales más utilizados por el sector del autocuidado de la salud, según un estudio

Otro de los datos que se desprenden de este estudio es que el 54 por ciento de las compañías de ‘consumer health’ ha desarrollado entre 1 y 3 perfiles en redes sociales en 2016, mientras que una cuarta parte puso en marcha entre 4 y 6 perfiles. El 88,6 por ciento de las compañías cuenta con herramientas de monitorización y el 70,6 por ciento califica a sus seguidores en redes sociales como activos e interactivos.

Las redes sociales son uno de los canales más utilizados por el sector del autocuidado de la salud, según un estudio

“Cada año son más las compañías de autocuidado (77,2%) que cuentan con departamentos específicos para el desarrollo de sus acciones en el entorno online, lo que pone de manifiesto el interés de las empresas en la utilización de estas herramientas y canales para comunicarse con el ciudadano y dar a conocer sus productos”, ha destacado el director general de ANEFP, Jaume Pey.

Las redes sociales son uno de los canales más utilizados por el sector del autocuidado de la salud, según un estudio

De esta manera, el sector del autocuidado considera “muy útiles” a las redes sociales para mejorar la comunicación con el ciudadano y gestionar la reputación de la marca, según el índice (el 57 por ciento de las empresas valoran bien o muy bien las acciones realizadas en redes sociales a lo largo de 2016).

Las redes sociales son uno de los canales más utilizados por el sector del autocuidado de la salud, según un estudio

 Sin embargo, quienes pierden peso respecto al anterior índice digital son las ‘apps’ para móviles y tabletas, ascendiendo hasta el 63 por ciento las compañías de autocuidado que no desarrollaron ninguna aplicación en 2016.

Fuente: Infosalus